Viernes, 04 de septiembre de 2009
Cirrostratus (Cs)
Aunque parecía tener el don
de hacer lo trascendente natural,
cuando ella lo dijo
un escalofrío le recorrió la nuca.
Le seducía la propuesta
y le provocaba esa excitación dulce
que tanto le gustaba,
por eso, al pensarlo dos veces,
el rubor se le reventó
en las mejillas.
Después, cayó en la cuenta
de que una primera vez
era una responsabilidad
y se decidió a practicar.
Se informó bien
y aquello no le pareció tan sencillo.
Lo había visto hacer muchas veces
pero la verdad
es que era también nuevo para ella.
Había que saber agarrarlo
con firmeza.
Acompasar el movimiento
con la cadencia adecuada.
Y por ultimo atinar
en el agujero.
Tenía que practicar.
No quería decepcionarla.
Así que abrió las páginas amarillas
buscando alguien que pudiera enseñarle.
Empezó por la G.
La g de Golf.

Por: Alfredo Jaso | La deriva | Comentarios (0) | Referencias (0)
Bitácora sentimental y meteorológica

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