Viernes, 10 de julio de 2009
Era alegre.
Sin embargo
en el fondo de sus ojos
se adivinaba
un fondo oscuro
de tristeza.
Cuando miraba las cosas
no se entretenía en detalles.
Disponía la vista sobre ellas
sin reparar su más íntima condición.
No rebuscaba en su interior,
ni quería llegar más allá,
las oteaba desde detrás de la nariz
como tomando distancia.
Como mucho
y siendo estrictamente necesario,
entornaba la vista
y forzando la mirada
fijaba la atención
buscando un acierto en la respuesta.
Era feliz así.
Por eso cuando salió
de la tienda lo hizo con temor.
Tenía la certidumbre
de que desde ese mismo instante
su vida iba a cambiar.
No será para tanto
le dijeron...
"total la mayoría de la gente
de tu edad usa gafas..."
pero sabía que ya nada será igual,
sabía que en eso radicaba
parte de su alegría
en pasar por encima de las cosas
llevándose solamente,
la fragancia sutil
pero infalible de su aroma.
Por: Alfredo Jaso | Salvamento y Socorrismo | Comentarios (1) | Referencias (0)
Bitácora sentimental y meteorológica

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