Lunes, 12 de septiembre de 2005
Cielo despejado (Cd)
Así, como la brisa
se entrega entre los álamos
y la rosa reparte su perfume,
haciéndonos olvidar
el miedo a sus espinas.
Así quiero compartir la alegría.
Sin preguntas ni intercambios.
Por la irrenunciable necesidad vital
de sonreír al regalo de los días.

Por: Alfredo Jaso | Salvamento y Socorrismo | Comentarios (0) | Referencias (0)
Bitácora sentimental y meteorológica

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