Martes, 05 de abril de 2005
Cirrus (Ci)
La paciente tortuga sabe
que no es bueno perderse
en la alocada carrera del día a día,
que merece la pena caminar la ruta sin prisa
dando lo mejor de uno mismo en cada nuevo paso.
Así ha vivido muchos años la vieja tortuga,
haciéndose fuerte y sabia
en cada recodo del camino.
Avanza sin pausa la vieja tortuga,
esa a la que el tiempo enseñó a compartir lo vivido,
a la que la vida, después de tanta carrera,
no le dejó más remedio que abrir su caparazón
para darse a los demás
y respirar el aire fresco de los días.
Ahí va la vieja tortuga.
Así ganó su carrera,
la más difícil de todas,
aquella que corrió contra ella misma.

Por: Alfredo Jaso | Salvamento y Socorrismo | Comentarios (0) | Referencias (0)
Bitácora sentimental y meteorológica

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