Martes, 15 de febrero de 2005
Cumulonimbus
Mala vida esta que no nos deja tiempo
para ponernos delante de la pantalla
del ordenador y teclear suavemente
unas líneas de cariño.
Mala esta engurria invernal
de escarcha y sal
que brinca del calendario
para enfriar cariños y afectos.
Afortunadamente,
el corazón se encarga de recordarnos
la importancia real de las cosas
y nos impulsa sin remedio
a gastar el día sin perder un minuto
en esas cosas sin importancia
que llenan nuestros quehaceres rutinarios
y que apuntalan unas necesidades creadas
a golpe de salario en bruto.
Afortunadamente el corazón le puede a la cartera
y nos enseña a componer las horas
con la música sencilla de esos minutos ganados
al rumiar del tiempo repetido.
Alimentando el almanaque y
ganando el tiempo sin hacer nada,
colmando las horas con el placer
de la vida compartida
por el gusto de aprender a vivir.

Por: Alfredo Jaso | Salvamento y Socorrismo | Comentarios (1) | Referencias (0)
Hola. Me he leído algunos de tus textos. Desde luego no se puede decir que no estén bien escritos ni sean profundos. Merecen la pena. Enhorabuena.
Juan Perro | 16-02-2005 10:55:32
Bitácora sentimental y meteorológica

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